Joaquin Phoenix

La extrema dieta a la que se sometió Joaquin Phoenix para transformarse en Joker

El plan alimenticio le permitió al actor Joaquin Phoenix perder unos 23 kilos para dar vida a uno de los personajes más importantes de su carrera.
lunes, 22 de febrero de 2021 · 11:00

Cuando la cinta Joker dio su primera aparición en el Festival de Venecia las ovaciones y los incontables aplausos colmaron el auditorio. La razón era la impecable actuación de Joaquin Phoenix, la que no sólo fue alabada por la crítica sino que le valió el Oscar como Mejor Actor. 

Y es que el film mostró un impecable despliegue de talento además de un compromiso evidente del actor con un personaje nada sencillo. Para llevar a cabo esta difícil tarea Joaquin no sólo estudio y practico diferentes tonos en su voz y risa, también se sometió a un duro proceso que le exigió perder una buena cantidad de kilos. 

Es sabido que el villano más célebre de Batman es un personaje esbelto con una personalidad siniestra y perturbadora que Phoenix entendió a la perfección ,y como resultado la película se convirtió en un éxito de taquilla e ingresó a un selectivo y reducido número de film que podrían catalogarse dentro de los mejores de los últimos años. 

Durante 8 meses el protagonista de El Guasón debió llevar adelante un riguroso plan alimenticio para representar la extrema delgadez de su personaje. Algunos medios aseguraron que sólo comía una manzana al día para poder alcanzar su objetivo de una forma más rápida. Frente a esto, el galán poco convencional debió salir a desmentir aquellos rumores y sostuvo que trabajó junto a un médico que supervisó todo el proceso. 

Además de consumir lechuga también comía judías verdes al vapor. Pero este proceso le trajo una serie de complicaciones en su estado psicológico llegando a admitir tener miedo de ganar unos gramos demás. En diálogo con Associated Press comentó que se obsesionó con la idea de ganar libras. 

En ese contexto encontró que con la pérdida de peso hizo que sentiría insatisfacción, hambre, una especie de vulnerabilidad que encajaba a la perfección con el papel que debía interpretar.